HECHO A MANO
HECHO A MANO

CATALOGO DE ARTESANIAS RED PUNA

Tejidos en hilo de llama y oveja, con tintes naturales.

CHACINADOS Y EMBUTIDOS DE LLAMA

AGROINDUSTRIA

DE CARNE DE LLAMA

Lomito de carne de llama
Lomito de carne de llama

22 de abril:

 Marcha por la tierra y los territorios

 

Pueblos Originarios de Jujuy unidos por nuestros territorios, exigimos la entrega de los títulos comunitarios de nuestras tierras y territorios. 

 

RED PUNA
RED PUNA

Tierra, Agua y Justicia

para una vida digna en el campo!!!

Red Puna para nosotros

Sentimiento general

Estamos todos unidos

Como tiempo de carnaval.

LA LUCHA POR LA TIERRA

Somos miembros del Movimiento Nacional Campesino Indigena
Somos miembros del Movimiento Nacional Campesino Indigena
Con enorme tristeza despedimos a un luchador
Con enorme tristeza despedimos a un luchador

ARIEL MENDEZ...  Presente!!!

DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CAMPESINA
DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CAMPESINA

Campesinos y campesinas

enfriamos el planeta

Vía Campesina - Declaración sobre las Semillas

 

Las semillas campesinas son dignidad, cultura y vida.

 

Nuestras agriculturas están amenazadas por las multinacionales que intentan controlar nuestras semillas por todos los medios posibles. Hoy en día somos víctimas de una guerra por el control de las semillas. El resultado de esta guerra será determinante para el futuro de la humanidad, porque de las semillas dependemos todos y todas para nuestra alimentación cotidiana.

Un actor en esta guerra es la industria de las semillas, de la ingeniería genética, de las tecnologías híbridas y de los productos agroquímicos, que quiere adueñarse de nuestras semillas para multiplicar sus ganancias, obligando a los campesinos indígenas a ser consumidores dependientes de sus semillas.

Por el otro lado estamos los campesinos y campesinas, que conservamos y reproducimos nuestras semillas a través de nuestros sistemas vivos de semillas locales, campesinas e indígenas, semillas que son patrimonio de nuestros pueblos, custodiadas y reproducidas por mujeres y hombres del campo. Nuestras semillas son una riqueza que ponemos generosamente al servicio de la humanidad.

La industria ha inventado muchas maneras de saquear las semillas para manipularlas, con el fin de marcarlas con sus títulos de propiedad industrial, y entonces obligarnos, a los pueblos campesinos del mundo, a comprar cada año sus semillas privatizadas, en lugar de guardar y seleccionar nuestras propias semillas para la siguiente siembra. Sus métodos incluyen las semillas híbridas que no pueden ser reproducidas por los campesinos, los transgénicos, y la

propiedad industrial sobre las semillas, patentes o certificados de obtención vegetal. Todos son métodos de robo y despojo, porque todas las semillas de la industria son de hecho el producto de miles de años de selección y cruces realizados por nuestros pueblos. Gracias a nosotros los campesinos, la humanidad cuenta con la gran diversidad de cultivos que, junto con la crianza y la domesticación de animales, hoy alimentan al mundo.

Unas cuantas variedades uniformes quieren reemplazar a miles de variedades locales, erosionando la diversidad genética que sustenta nuestra alimentación.

Frente al cambio climático, la diversidad es fortaleza y la uniformidad es debilidad. Las semillas comerciales reducen drásticamente la capacidad de la humanidad para enfrentarse y adaptarse al cambio climático. Por eso señalamos que la agricultura campesina indígena, con sus semillas, contribuye a enfriar el planeta.